miércoles, 30 de marzo de 2011

La Felicidad...


He pensado tanto al respecto, creo que soy una de tantos que a lo largo de los siglos han meditado al respecto, la felicidad, bien tan deseado por el hombre, pero que a pesar de ser tan codiciado raras veces se ha dejado encontrar…pero creo yo; que la felicidad no es un estado eterno ni perpetuo como cuentan los cuentos de hadas…de pequeños nos crían con la idea de que algún día en un lugar lejano lograremos conseguir el sueño deseado logrando la felicidad. ¡Nada más falto a la realidad!,  la felicidad no es más que extractos cortos y pequeños, no quiero volver a la trillada forma de felicidad que se pasan por los correos electrónicos diciendo que la felicidad está en las pequeñas cosas, en los instantes de lucha por conseguir la meta añorada y el éxtasis de resultarse satisfecho. Pero, ¡nada más cercano a la realidad!
Algunos, en su afán de hallar la felicidad le ponen apellido, y es así como la felicidad tiene diferentes apellidos,  ¿será porque quizá son hermanos?...querido lector, permítame explicarle mi punto, muchos por no decir la gran mayoría creen ciegamente que la felicidad esta en los bienes materiales adquiridos, esa felicidad se llama Felicidad Económica; otros, creen que la felicidad (tal como en los cuentos de Disney) está en tener el amor de tu vida contigo, esa se llama Felicidad Amorosa; otros, menos que los de las dos categorías principales, son los que creen que la felicidad está en tener una vida de familia armoniosa, esa es la Felicidad Filial; otros pocos creen que la felicidad está en conseguir tus logros, sean estos académicos o metas personales, a esa la llamaremos Felicidad Célebre; pero esta noche no quiero mencionaros ninguna de estas…aunque hay mucha tela para cortar de todas…, me refiero a la Felicidad Religiosa, esa que a mi reflexión es el placebo más explotado de todos, después del económico, claro, gracias a los comerciales de las tan queridas tarjetas de crédito, en especial en navidad.
Felicidad Religiosa, el placebo más cruelmente explotado, conlleva más que un simple abuso de confianza, más que sólo la mera creencia de unas doctrinas ilógicas que tienes que creer ciegamente, como que sólo un número exacto se salvará y serán reyes porque valen más que tu. O que María murió virgen aunque parió un muchacho no precisamente por la boca, o que las Vacas son el cenit de las reencarnaciones, ideas tan descabelladas llevan las religiones en su seno, y lo más sorprendente es que a pesar que atenten contra nuestra cordura aún así seguimos creyendo ciegamente en ideas precarias y arcaicas. En lugar de basar nuestro sistema religioso en algo mucho más cuerdo y sencillo como la misma ley Cristiana que  impuso Jesucristo, al decir que lo más importante es el amor a Dios y al prójimo; eso, en lugar de llenarnos de estigmas, leyes tradicionales y tabús hipócritas.
Hoy  llegaron unos TJ a mi casa a predicar, dos mujeres de grata apariencia en hora laboral, yo salía a mi trabajo, ellas empezaban el suyo, a mi me pagan, ellas pagan –donaciones voluntarias- para ayudar más a que más gente se salve, -o ¿será para que unos cuantos salven  sus cuentas bancarias?- en fin. Llegaron con una sonrisa en sus labios, y un brillo en sus ojos, el brillo de la inocencia, de la ingenuidad de  quien cree, no les culpo, yo también fui una de ellas y puedo asegurarles que no tienen nada de malo en su corazón, es más, el mal está en todo el bien que profesan y desean. Porque es ese bien el que es explotado para beneficio ajeno. Claro, hay excepciones, enormes excepciones, pero de esos no trataremos hoy.  Mas tarde en el trabajo una amiga me comentó altamente sorprendida lo que una conocida suya TJ le dijo el día anterior, “¿vas a creer que la muy estúpida me dijo?, dijo que tiene apenas 32 años y tiene sólo un hijo, que tristemente tuvo por una falla en las cuentas con su esposo, y que ya lleva algunos años ligada y que junto con su esposo considera que fue la mejor elección de sus vidas, porque no quieren traer mas hijos al mundo hasta que venga el nuevo mundo y criar sus hijos en un paraíso, ¿puedes creerlo?, debe estar loca para renunciar a algo así” no me sorprende que ella se alarme, y tampoco me sorprende lo que le ha dicho la TJ,  estoy en medio de ambas posiciones. Y considero que la cuerda es mi amiga la no TJ, ¿a qué quiero llegar con este pensar? Pues que, el placebo de la Felicidad Religiosa puede llegar a mutilarte tu propio cuerpo –muy lejos de las miradas del típico estigma que tan ocultos trata de manejar la iglesia, que es otra de las manifestaciones de seres espirituales malignos- y sin embargo; crees que es normal. Sabe querido lector, no se si logra ver el meollo de este asunto, ella se mutiló su propio cuerpo, se quitó de sí la oportunidad de ser madre de nuevo basada en una historieta que un pasado de sabido se inventó para que el resto de inteligentes sacaran provecho de millones de tontos de buen corazón que  colaboraran. ¿ Se imagina cómo se sentiría esa mujer si descubre que se ha privado de un don divino –realmente Divino- por una comedia económica?.
Se que hay cosas mas crasas por meditar, como el abuso de menores, pero son cosas que están y permanecen ocultas de la vista común de los feligreses. Pero cosas como estas, actos como estos, como los de los Superintendentes de Circuito que nunca tienen hijos, mueren ancianos a merced de la misericordia ajena, dan su vida por otros…más por unos pocos enriquecidos que por el resto, sin recibir un bien equivalente por su arduo trabajo. Cosas como esas, que están en nuestras narices pero que tomamos como las más normales, son aquellas que construyen este mundo ignorante en el que vivimos.
Mientras unos precursores, se dedican a aplanar las calles con su vida para beneficio de unos sabidos, para conseguir mas adeptos que puedan donar más monedas. Miles de niños mueren de hambre y frío, miles de ancianos viven abandonados en albergues sin que nadie vaya para hacerles sonreír, si al menos cada uno de ellos quisiera invertir una hora en esos lugares tan tristes, cuán felices serían! Y el Dios verdadero, se regocijaría por un bien completamente altruista, pues, esas horas no contarían en su tarjeta de buen publicador, ni le harían peso para que suba en la plataforma de la asamblea para ser el ejemplo soberano del resto.
Pero el mundo no es así…
Ellos ni yo…soy así…

3 comentarios:

  1. Que hermosas palabras, yo nunca pudiera escribir con tanta elocuencia y empatia. TE FELICITO HERMANA MIA.

    ResponderEliminar
  2. Mis horas, dias y muchisimos años portadora de un engaño por mi placebo religioso,tiempo mas que errado y perdido y no aprovechado en lo que realmente es el verdadero cristianismo que no es mas que ayudar al ser humano sin pedirle que a cambio entregue el alma.UN ABRAZO.

    ResponderEliminar
  3. No...ni siquiera intentare una respuesta...solo decir
    Gracias por escribir.

    ResponderEliminar