martes, 16 de julio de 2013

DENTRO DEL ESPEJISMO

Sus pequeñas manos tocan,
sus ojos brillan, creen ver la luz
su espíritu confía…ha hallado la verdad
siéntese dichoso y bendito de haber nacido,
nacido con el don de conocer la verdad
se ha librado del mal del mundo
¡oh, qué dicha para él!

Corre por las praderas
conoce el paraíso y dice ser feliz
siéntese honrado y poderoso
el mundo es un espejismo para él,
avecilla rumaní, desconoce la realidad
espejismo es dónde él vive
pero, no quiere ver tras el espejo…
porque jura que detrás de el
está la falsa de satán…

No sabe que él es quién engañado está
que su frágil  mente jamás comprenderá
que por votos de sus padres condenado está
a vivir en el otro lado del espejo
siempre jurando que es la realidad

Sus pasos han ido hacia el sur
en busca del ángel de luz
más, no sabe que ahí alberga la oscuridad
no lleva luz ni lumbrera…
su madre con ingenuidad espera
que aquel bondadoso le ayuda le dé
mientras, su vástago ingenuo desea
enriquecer sus dones…

Va de la mano del monstruo
al principio suave y amigable
sonrisa de ángel, lengua bífida
el paraíso pierde el color
lentamente se desvanece
diluyendo el brillo con sus lágrimas
ha abierto las puertas del infierno
él no lo sabe, quiere gritar
pero su boca es enmudecida
y cree una mentira más…
porque quiere, o por obligación
él no lo sabe…
él no lo sabe…
jamás lo sabrá…

A lo lejos se escuchan voces
 coros de ángeles
inocencias perdidas en gotas de sangre,
sangre rojeando en la oscuridad
demonio que se retuerce de felicidad
ha hallado el paraíso…
tú, tú has creado el paraíso para él
sus mefistofélicos deseos
ahora se harán realidad
gracias a ti, gracias a tu silencio…

Shhh….que te van a escuchar
No digas nada, o la gente hablará
Imagina lo que dirán…
¡Qué dios haga justicia!
¡Que Dios haga lo que tú no haces!
¡Que dios beba la sangre
que tú has derramado con tu silencio!
¿ésa es la bendición?
¿eso esperas?

Demonio maldito
lamiendo la sangre de la roca
regocijándose de gusto
por haber hallado el paraíso…
ríes burlonamente
mientras el festín saboreas
sabes que jamás te denunciarán
rompe huesos, arranca carne
desolla frágiles corderitos
¡Regocíjate monstruo maldito!
has hallado el paraíso
donde alimento jamás faltará
bebe sangre en copa de oro,
aspira el miedo que te hace más fuerte,
las apariencias siempre valdrán más
siempre valdrán más…
por eso eterno serás…

eterno serás…

Dando de comer al Monstruo...

De vez en cuando es bueno una dosis de veneno a las venas…
De vez en cuando es bueno volver la mirada atrás y recordar…de vez en cuando es bueno meter la cabeza para husmear lo que hay en realidad, lo que hay por dentro. Revisar la herida que con sonrisas disfrazadas trato de ocultar, la herida aún sangrante que nadie nunca podrá cerrar, que nunca sanará.

A veces es mejor creer la mentira, o al menos engañarse pensando que la mentira es la verdad; aprender a mentir…ir a las calles o a las casas de jóvenes e ingenuas mentes, verles a los ojos y decirles cínicamente que esto es lo mejor para su futuro. Una vocecilla dentro de mí sonríe y el monstruo cobra un alma más. Sus dientes filosos deseosos de sangre brillan en la oscuridad, sus garras sólidas se incrustan en mi espíritu y oprimen mi alma. Pero ¿qué puedo hacer? Soy yo también una esclava, esclava de una mentira que tengo que vender como el elixir mágico de la felicidad, debo vender un paraíso donde los niños viven en paz, un paraíso que es el infierno para unos pocos cuyas tiernas pieles pierden el pudor.

Demonios encarnados visten de pastores, líderes poderosos bajo la máscara del poder…tienen “privilegios” que usan como escudos para servirse en mesa de oro a los desprotegidos. Un rebaño de manipulados que a un solo balar dicen sí a cuánta absurda idea les propongan. Ahí estoy yo, aquel cordero negro de oscuro mirar, con lanas blancas tratando de ocultar mi fatídica realidad. Intento con ellos flotar…pero mi alma está muerta, mi espíritu olvidó volar.

La religión, bien dicen “el opio de los pueblos”, la droga que adormece los sentidos, todos los sentidos. Tanto así que ven lo más superficial como síntoma de una buena espiritualidad, mujeres que mientras sus trajes sean lo más recatados son consideradas las más puritanas ante la sociedad; cuando a veces es porque no tienen cuerpos ya para lucir y sienten ira al ver a jovencitas que se entusiasman con modas para nada bizarras. Pero ahí están, para juzgaros hasta los zapatos, si vuestros zapatos son demasiado altos, pues eres parte del mundo, si usáis alguna prenda de moda, vuestra espiritualidad está errada. ¡Por Dios! La regla es: Mientras más ridícula, más pronto llegaréis al Paraíso. Basta con dar un vistazo a las precursoritas que se calzan una blusa con una camisa por encima, una falda que da hasta los tobillos ancha y vieja que no combina para nada con el torso, zapatos cerrados y calcetines blancos, sombrero crema y paraguas. ¿Y así quieren pasar desapercibidas?; la gran tribulación nos acaecerá gracias a sus ridículas formas de molestar la vida de la gente!!!.
Jodemos a la gente día y noche, los despertamos los domingos en la mañana, los perseguimos en las calles, y luego nos preguntamos ¿por qué no nos quieren?, somos calambres a la vista, nos hacemos los santos y fastidiamos día y noche…y luego ¿por qué será que nos persiguen?.

Países democráticos, os fastidian los evangélicos con su canto, es verdad. Pero nosotros no nos hayamos muy lejos de ellos. Al menos, ellos deben denunciar a sus pedófilos.  Al menos los Católicos han tenido la cara de exponer a la luz pública sus crímenes, y hasta han pedido perdón…y ¿nosotros?, dejamos que violen a nuestros niños, que destruyan su niñez, y callamos en honor de que no queremos que se haga público y “calumnien” a nuestra religión. Si la ley del hombre considera crimen, ¿qué sois tú para decir que no lo es?.

¿Es que somos tan ciegos que no podemos ver?, para vivir en nuestro Paraíso, condenamos el infierno a nuestros hijos, y abrimos las puertas de par en par a depredadores sexuales. Su sangre está en nuestras manos, nos bañamos en su dolor, y ocultamos el rostro indiferente a los crímenes, fingiendo que nunca existieron ¿para qué? ¿Para proteger un nombre?, protegemos el nombre de una organización, y con él los nombres de los malditos, comemos con ellos, les abrimos las puertas porque juramos que son nuestros hermanos, les prestamos nuestros hijos para les ayuden con actividades teocráticas…hay actos que no merecen el perdón. El mundo no los perdona, pero nosotros somos tan cojudos que los perdonamos y albergamos en nuestro seno. Claro, y con eso somos santos. Hemos insensibilizado el sentido de Justicia más básico. 
Creemos que tenemos nuestro propio sistema de justicia…un pedófilo puede hacerse de un festín y nosotros creemos suficiente castigo con decirle que ya no es T.J., ¡oh, sí! ¡Tremendo castigo!, en cualquier lugar del mundo por tan sólo un acto de esos es llevado preso, y en la cárcel es violado vez tras vez, y muchos otros –porque en el mundo sí hay un sentido de justicia hasta en los presidarios- son asesinados en manos de compañeros de celda. ESO ES JUSTICIA, aquí hasta el peor y escandaloso castigo de ser expulsado, es remediable, sí, porque luego de unos meses el monstruo puede volver, sí, vuelve al rebaño para servirse de sangre nueva, sin temor, porque nadie hasta ahora ha sabido lo que es en realidad. Y Ahí están, madres confiadas e incautas…y luego alguien dice que nosotros no nos llevamos por las apariencias.

Y ahí, como espectador, como el que sabe y calla. Callo porque eso tengo que hacer si no quiero perder el cariño de los míos, callo porque si hablo seré vituperada por denunciar un crimen que ni el involucrado ni los padres quisieron decir. 

viernes, 17 de febrero de 2012

Dios tiene que pedir listados a la Sociedad...

El otro día un superintendente de circuito afirmaba en su elocuente conferencia, que aquellos que no estén bautizados no podrán sobrevivir al Armagedon, pues no tienen el sello que los identifique como pertenecientes a la organización de Dios. 
Ahora me pregunto...¿será acaso que Jehová, consultará primero con las bases de datos de la sociedad antes de meterse a armar guerra en Armagedón? Claro, tendría que hacerlo, de si no podría exterminar a sus siervos por error, personas que irónicamente El considera justas porque un cuerpo de ancianos así lo decidió para que puedan ser bautizadas. Ese dato la verdad, ¡no me lo sabía!. Un entendimiento nuevo...
¿quién tiene el derecho para considerar a alguien justo?, ¿no tienen derecho a ser justos por ejemplo aquellos infelices niños que mueren de hambre en Africa, que no tienen oportunidad siquiera a desarrollarse?, o es que, ¿hemos vuelto a los años de feudalismo?, régimen tan criticado por nosotros, como una de las más inteligentes "estrategias de mercado de la religión católica"..., de ser así, "nuestra" organización tiene excelentes profesionales en marketing. Nos dicen estupideces, y la orda de borregos dicen "si, sii, si" sin darse cuenta en lo que se están metiendo. EN LO QUE ME METÍ. Si no tienes el favor de tus ancianos, pues podrías ganarte fácilmente una expulsión -excomulgación- y perder la oportunidad de tener la vida eterna -el cielo-. Vale! ¿Creen que Dios va a pedirles consejos a ellos al momento de sopesar el valor de sus siervos?. ¿Será por eso que no falta el anciano todopoderoso, que porque tiene el título de ser Anciano, se cree la mamá de tarzán?...ahora entiendo por qué se creen tanto...si Dios tiene que bajar del cielo para averiguar lo que El no sabe...
¡Qué ironía me veo en obligación de presenciar!

miércoles, 15 de febrero de 2012

PAGLIACCI


Qué hacer cuando al final de la película tan esperada, tan ansiosamente observada se termina, solo quedan las letras blancas en el fondo negro, rodando hacia el cielo, hacia dónde no puedes ir a mirar…
Cuando el telón cae, no quedan más que los actores desnudos y huesudos, las sonrisas brillantes se desvanecen, la falsa desaparece. ¿Dónde queda el espectador?, ¿Dónde está el lugar para las preguntas sobre el qué sucedió…?.
No sé qué soy, actor, espectador o simplemente ¿estoy haciendo de mi vida una pantomima?. Pero me siento como Pagliacci, al final de la obra tratando de no olvidar que se trata de un teatro para no mezclar con la realidad de mi frustrada situación.
Cuando te habéis bebido el antídoto de la verdad de “la verdad”, te resulta como un poderoso veneno que invade tus venas, te confunde y deja perplejo. Todo  ha vuelto a girar a mi alrededor. Será por eso que inconscientemente he tratado de extraerme de esto, pero no soporto la realidad, me siento atada, entre jaulas sin poder abrir mis alas.
¿Qué hacer cuando toda tu familia está adoctrinada a una falsa?, un familiar ha sido “expulsado”, he tratado de animarle, pero al mencionar esto a otro pariente –ejemplo de santurronería en la congregación, que ha sudado la camiseta literalmente; pero a costa de la cordura de los miserables que hemos tenido que soportarle toda la vida…-, reaccionó como si hubiese ido a entrevistarme personalmente con el mismísimo Satanás.  No es justo, pobrecillo, todos son conscientes que está siendo víctima de ancianos conspiradores y solapadores de quién más le conviene, pero aún así, no tiene contemplación en decir que por su condición de desasociado no tiene derecho a la palabra de un familiar. Por Dios, ¡Qué estupidez tan grande!, esa persona no tiene nadie en este mundo, sólo a su familia, y si nosotros le volteamos la cara ¿dónde puede ir en busca de consuelo?. Tengo que admitir que cuando vi la reacción de este pariente “santo” me dio tanta rabia, pero contuve la respiración y creo haber reaccionado inteligentemente. De todas formas la indignación me cunde.
¿Se imaginan lo que haría mi familia conmigo si decidiera renunciar a esta falsa?. Perdería todo, y soy demasiado cobarde para perder lo poco que tengo. Quizá, y lo deseo de corazón, cuando mis parientes más amados y ya envejecidos, duerman en la muerte, tendré el valor que me falta. No deseo anticiparles la muerte de ninguna manera. Mientras tanto, tengo que seguir en esta laguna mental en la que me he metido, vivir en la penumbra, seguir investigando para quedarme en silencio. Saliendo a engañar a la gente con un cuento que ya yo no lo creo.  
Hay días que sólo quisiera salir corriendo a la cima de una montaña y gritar, gritar “¿Por qué Dios?” como si gritando conseguiría que El me escuche. Por qué tanto engaño, por qué tanto dolor en el mundo, por qué tanta conspiración justamente en dónde uno espera claridad, por qué la felicidad y libertad es sólo para unos cuantos. Por qué tuve que nacer en una familia que cree ciegamente en una mentira. La religión siempre ha sido y será el opio de los pueblos, de los pueblos vagos que les encanta recibir la información ya procesada, en dónde en dos líneas se limita a decirte que debes creer , de qué color es Dios.
Ahí, de nuevo estoy, en medio de tantas desvariaciones, de tantas preguntas  sin respuestas, y lo peor, con todas las ganas del mundo por investigar, por sentarme en una biblioteca y devorarme los libros en busca de una respuesta. Pero las cadenas me atan, no tengo tiempo ni para mi, y los días pasan y cada vez me siento con más frustración.  Tomo un libro a fin de investigar, pero en casa todos les es molesto que lea información no “teocrática”, así que me ponen deberes para que les ayude con discursos, partes…, y para no echar por suelo mi papel de “Pagliacci”, me veo trabajando en endulzar palabras para que otros crean lo que yo no. Se ha vuelto algo cíclico, y temo por el día que reviente y diga, no más.
No más…

sábado, 7 de mayo de 2011

Pensamientos sueltos

Heme aquí confusa, envuelta en el paradigma dónde la vida me ha colocado. Siendo yo misma un paradigma en todo su realidad, soy feliz e infeliz a la vez. Justo cuando creía que habría de ser totalmente feliz; de hecho, tengo todo lo que ayer quizá deseé para ser feliz. No contaba con descubrir la realidad.

Con él, siempre bromeamos, nos llevamos bien, creo que tuve suerte, es un buen tipo, con sus defectos, pero a la medida humana es perfecto, no somos ricos pero nos damos nuestros lujos que por austeros que parezcan, son nuestros lujos. ¿Su defecto?, ser lo que en el mundo borrego dirían su mayor fortaleza. ¿Cómo asesinar su esperanza?, ¿Cómo decirle que se trata de un gran juego? ¿De una gran estafa?.  No me queda más que resignación, sonreír entre dientes, halar la falda, los pesados libros y levantar camino en el polvo, cansada, rendida por el trabajo diario, para ir a hacer la santa misión de conseguir más borregos.
 Es bárbaro ver cómo crece toda esta falsa. Bueno, no entienda el lector que les odio, jamás, es más, sigo aquí en el rebaño por ellos, porque los amo, los quiero tanto que agacho la sonrisa con los lamentos y me llamo como una de ellos.  Cuando voy de casa en casa, nunca ofrezco estudios, solo les animo a usar la biblia, a acordarse de que en alguna forma existe un Dios que es amor.  Porque sé, que Dios existe, no me importa si llegamos por evolución o por un par de estúpidos que metieron la pata un día de abril, solo quiero creer que Si existe Dios. Porque sino, no tendría explicación el amor, lo que siento, todo el bien que siento. Que algunos, le hayan puesto reglas al amor, no es culpa suya.  
Sigo sin entender porque los humanos tenemos que ponerle reglas a todo, crear estatutos rígidos y calculadores para luego inculpar a alguien. Cuando Cristo estuvo en la tierra, no se sujetó a las leyes, si el volviera y quisiera ser TJ hace años que lo habrían expulsado, y créanme, no lo hubieran apedreado de no ser por las leyes de Roma. Es algo tan evidente, y no lo pueden ver. El amor es la ley sobrenatural que debería regirnos, y a cambio, sólo respondemos como computadores programados para detectar errores. ¡Dicen que nos incentivan al amor?,¿ amor es darle la espalda a tu hermano, a tu amigo, a tu hijo, sólo porque cometió un error? ¡Vamos!, todos nos equivocamos, todos!, aquí nos acostumbramos a ver perfección, nos acostumbramos a la farsa, nadie es perfecto. Todos lloramos, todos caemos, todos nos lastimamos, la gracia está en levantarnos, y si no hay una mano con amor para ayudarnos?.  Se trata de leyes autoproclamadas y que son aplicables en su mayoría a los tontos borregos que no tienen quién les defienda. O sino, los hijos de ancianos, o los bien apadrinados, no salieran ilesos  a pesar de los horrores que hacen. Siempre habrá el huérfano, el tonto, o mentiroso a quién lanzarle la culpa. Y como los niños bonitos y santos son hasta precursores, son intachables, populares y hasta simpáticos, nadie los cree capaz de tantas hazañas.
Les cuento, el otro día –cuando aún estaba media borrega- me bajé la nueva música que publicó la sociedad, la que es con coros. En lo personal soy fanática a la música clásica, ópera y sacra. Otro de los motivos que siempre he sido la oveja negra en casa, mi familia –compuesta por mujeres matronas de entrados años, precursoras y pioneras en la religión de por vida- siempre han peleado conmigo por mis “oscuras inclinaciones” como  leer libros que no son de la sociedad, escuchar “música de iglesia”, agradarme películas de fantasía, estudiar para tener un título profesional…en cierta ocasión entra a mi cuarto mientras oía los coros “de los cánticos del reino”, se enfureció, dijo que detestaba esa música satánica jajaja, no dio crédito a que se trataba de cánticos. Apague la música y mejor me puse a oír mi música sacra, después de todo, para que refunfuñe con razón!. El color negro, es satánico, cualquier símbolo que no hayan visto, es satánico, el misterio, es satánico…esa idea que la menor cosa corrompe el espíritu ovejo, me tenía loca. El arte …es bonito, pero satánico. Amo el arte. El resultado…me convertí en  la “satánica” de la casa, por lo que me he ganado mil y un batallas. Si supieran lo que he descubierto, me quemarían como a las brujas de Salem. No importa cuánto me amen, de todas formas lo harán.
Y créanme, no tengo cuernos…

sábado, 16 de abril de 2011

Perdida del Camino...

Dedicado a aquellos que llamaban  Libertad a la esclavitud

¿Qué hacer el día en que despiertas a la realidad, y te das cuenta que estás en un atolladero?, cuando te predijeron un futuro lleno de colores de hadas…y descubres que todo lo que hay no es más que la pura, llana y seca realidad que conoces.
¿Cómo librarte de los escollos que te quedan, luego de haberlo entregado todo?, luego de haber hecho un juramento de muerte, ¿cómo decir que ya no quieres formar más, parte de ese patético juego?. Heme aquí, una vez más, soñando con la ansiada libertad, encerrada y atada con estas cadenas mentales que, como yugos me enclaustraron la vida desde que nací. Renunciando a vivir, renunciando a soñar, comprando con sangre una vida que el mundo no entendía, pero que los míos y yo comprendíamos.
¿Dónde está ahora la esperanza?, ¿dónde quedó el olvido?, pregunto yo; si  esta vez, como en todas en mi vida se ha desaparecido el piso. ¿Donde me planto yo?. Quédate quieta, impávida, viendo como el muro se desmorona, como  las cadenas se rompen, menos para ti. Porque el juramento está hecho…mi partida está jugada.
¿qué hacer cuando media vida, lo mejor de ella ya fue invertida?, ¿qué hacer cuando todos los que te rodean, empezando por toda tu corta familia son ellos…?, silencio, morir en silencio, mordiéndose los labios por la rabia de no poder hacer nada…o si, haces lo necesario para ser liberada, perderás todo. Todo…familia, amigos, hogar, respeto, las personas que más amas. ¿Qué hacer?, solo callar…
Seguir tus ideales, no queda más…en silencio…
He aquí el gran paradigma de mi vida…y quizá del lector. Muriendo de rabia e impotencia, de ganas por desmoronar esta pantomima. Pero atada a sonreír por amor a los tuyos…por no perderlos, para que no te odien ni repudien. Porque sabes bien, que el día que decidas liberarte, será mejor viajar a otro mundo y olvidar el pasado peor que un fugitivo, pero recuerda, que la maldición caerá sobre ti,  y la sombra del repudio público te seguirá hasta la tumba. Que toda desgracia que te suceda se la echaran a tu “demoniaco espíritu de rebeldía”…
Sabes bien, que no habrá amor materno, amor filial, ni romántico que te perdone el dejar tus creencias por tus ideales. Sabes bien, que significará hacer efectivo el cheque de sangre que diste ese iluminado día de abril…cuando sumergida en agua dijiste: "Si",y vendiste tu espíritu. Curiosamente lo “vendiste”, pagando para entrar….¡que ironía!.
Pero aquí estoy, viviendo en mi laguna mental…o será…muriendo en mi laguna mental?...

miércoles, 30 de marzo de 2011

La Felicidad...


He pensado tanto al respecto, creo que soy una de tantos que a lo largo de los siglos han meditado al respecto, la felicidad, bien tan deseado por el hombre, pero que a pesar de ser tan codiciado raras veces se ha dejado encontrar…pero creo yo; que la felicidad no es un estado eterno ni perpetuo como cuentan los cuentos de hadas…de pequeños nos crían con la idea de que algún día en un lugar lejano lograremos conseguir el sueño deseado logrando la felicidad. ¡Nada más falto a la realidad!,  la felicidad no es más que extractos cortos y pequeños, no quiero volver a la trillada forma de felicidad que se pasan por los correos electrónicos diciendo que la felicidad está en las pequeñas cosas, en los instantes de lucha por conseguir la meta añorada y el éxtasis de resultarse satisfecho. Pero, ¡nada más cercano a la realidad!
Algunos, en su afán de hallar la felicidad le ponen apellido, y es así como la felicidad tiene diferentes apellidos,  ¿será porque quizá son hermanos?...querido lector, permítame explicarle mi punto, muchos por no decir la gran mayoría creen ciegamente que la felicidad esta en los bienes materiales adquiridos, esa felicidad se llama Felicidad Económica; otros, creen que la felicidad (tal como en los cuentos de Disney) está en tener el amor de tu vida contigo, esa se llama Felicidad Amorosa; otros, menos que los de las dos categorías principales, son los que creen que la felicidad está en tener una vida de familia armoniosa, esa es la Felicidad Filial; otros pocos creen que la felicidad está en conseguir tus logros, sean estos académicos o metas personales, a esa la llamaremos Felicidad Célebre; pero esta noche no quiero mencionaros ninguna de estas…aunque hay mucha tela para cortar de todas…, me refiero a la Felicidad Religiosa, esa que a mi reflexión es el placebo más explotado de todos, después del económico, claro, gracias a los comerciales de las tan queridas tarjetas de crédito, en especial en navidad.
Felicidad Religiosa, el placebo más cruelmente explotado, conlleva más que un simple abuso de confianza, más que sólo la mera creencia de unas doctrinas ilógicas que tienes que creer ciegamente, como que sólo un número exacto se salvará y serán reyes porque valen más que tu. O que María murió virgen aunque parió un muchacho no precisamente por la boca, o que las Vacas son el cenit de las reencarnaciones, ideas tan descabelladas llevan las religiones en su seno, y lo más sorprendente es que a pesar que atenten contra nuestra cordura aún así seguimos creyendo ciegamente en ideas precarias y arcaicas. En lugar de basar nuestro sistema religioso en algo mucho más cuerdo y sencillo como la misma ley Cristiana que  impuso Jesucristo, al decir que lo más importante es el amor a Dios y al prójimo; eso, en lugar de llenarnos de estigmas, leyes tradicionales y tabús hipócritas.
Hoy  llegaron unos TJ a mi casa a predicar, dos mujeres de grata apariencia en hora laboral, yo salía a mi trabajo, ellas empezaban el suyo, a mi me pagan, ellas pagan –donaciones voluntarias- para ayudar más a que más gente se salve, -o ¿será para que unos cuantos salven  sus cuentas bancarias?- en fin. Llegaron con una sonrisa en sus labios, y un brillo en sus ojos, el brillo de la inocencia, de la ingenuidad de  quien cree, no les culpo, yo también fui una de ellas y puedo asegurarles que no tienen nada de malo en su corazón, es más, el mal está en todo el bien que profesan y desean. Porque es ese bien el que es explotado para beneficio ajeno. Claro, hay excepciones, enormes excepciones, pero de esos no trataremos hoy.  Mas tarde en el trabajo una amiga me comentó altamente sorprendida lo que una conocida suya TJ le dijo el día anterior, “¿vas a creer que la muy estúpida me dijo?, dijo que tiene apenas 32 años y tiene sólo un hijo, que tristemente tuvo por una falla en las cuentas con su esposo, y que ya lleva algunos años ligada y que junto con su esposo considera que fue la mejor elección de sus vidas, porque no quieren traer mas hijos al mundo hasta que venga el nuevo mundo y criar sus hijos en un paraíso, ¿puedes creerlo?, debe estar loca para renunciar a algo así” no me sorprende que ella se alarme, y tampoco me sorprende lo que le ha dicho la TJ,  estoy en medio de ambas posiciones. Y considero que la cuerda es mi amiga la no TJ, ¿a qué quiero llegar con este pensar? Pues que, el placebo de la Felicidad Religiosa puede llegar a mutilarte tu propio cuerpo –muy lejos de las miradas del típico estigma que tan ocultos trata de manejar la iglesia, que es otra de las manifestaciones de seres espirituales malignos- y sin embargo; crees que es normal. Sabe querido lector, no se si logra ver el meollo de este asunto, ella se mutiló su propio cuerpo, se quitó de sí la oportunidad de ser madre de nuevo basada en una historieta que un pasado de sabido se inventó para que el resto de inteligentes sacaran provecho de millones de tontos de buen corazón que  colaboraran. ¿ Se imagina cómo se sentiría esa mujer si descubre que se ha privado de un don divino –realmente Divino- por una comedia económica?.
Se que hay cosas mas crasas por meditar, como el abuso de menores, pero son cosas que están y permanecen ocultas de la vista común de los feligreses. Pero cosas como estas, actos como estos, como los de los Superintendentes de Circuito que nunca tienen hijos, mueren ancianos a merced de la misericordia ajena, dan su vida por otros…más por unos pocos enriquecidos que por el resto, sin recibir un bien equivalente por su arduo trabajo. Cosas como esas, que están en nuestras narices pero que tomamos como las más normales, son aquellas que construyen este mundo ignorante en el que vivimos.
Mientras unos precursores, se dedican a aplanar las calles con su vida para beneficio de unos sabidos, para conseguir mas adeptos que puedan donar más monedas. Miles de niños mueren de hambre y frío, miles de ancianos viven abandonados en albergues sin que nadie vaya para hacerles sonreír, si al menos cada uno de ellos quisiera invertir una hora en esos lugares tan tristes, cuán felices serían! Y el Dios verdadero, se regocijaría por un bien completamente altruista, pues, esas horas no contarían en su tarjeta de buen publicador, ni le harían peso para que suba en la plataforma de la asamblea para ser el ejemplo soberano del resto.
Pero el mundo no es así…
Ellos ni yo…soy así…